Antolín Díckinson Abreu
Nació el 2 de Septiembre de 1911 en la calle San Ricardo #27, en Encrucijada, hijo de una familia humilde y discriminada por ser negros.
Fue su padre un obrero y su madre, lavandera. Muy temprano se vio obligado a buscar trabajo para ayudar al sostén de su hogar. Se inició en la construcción como albañil y participaba en las reparaciones del Central “Nazábal”, hoy “Emilio Córdova”.
El contacto con la cruel realidad de los trabajadores, sometidos a agotadoras jornadas a cambio de un mísero salario, el “tiempo muerto” y la pobreza que veía y que sufría en carne propia, fueron forjando la conciencia revolucionaria del joven, cuya rebeldía y sus ansias de justicia hallaron cauce en las filas del Partido Comunista.
En 1931, cuando sólo tenía 18 años, fue uno de los fundadores de la organización comunista en Encrucijada, y al siguiente año, organiza la Liga Juvenil Comunista en Encrucijada y en Calabazar de Sagua.
Su actuación destacada lo llevó a convertirse en miembro del comité distrital (Provincial) del Partido en Las Villas.
En los años que se forjó como comunista se pusieron en práctica, como una forma de lucha, manifestaciones y “Marchas de Hambre”. Una de ellas se organizó desde Vega Redonda hasta Encrucijada, con la participación de miles de obreros y campesinos. Díckinson fue uno de sus más entusiastas organizadores y se puso a la cabeza de la marcha.
Al constituirse en 1932 el sindicato Nacional Obrero de la Industria Azucarera (SNOIA), el joven luchador integró su buró ejecutivo nacional y fue nombrado director de El Obrero Azucarero, Órgano de prensa de dicha organización.
Fue en las Villas donde se produjo por primera vez en la historia del movimiento obrero cubano la toma de un Central por los trabajadores: El Nazábal. En esta acción Díckinson desempeñó un papel muy activo, y gracias a su estrecha vinculación con los cortadores de caña de la región, la huelga del central se extendió con rapidez a las zonas agrícolas y provocó la paralización de la zafra. Esto ocurrió en febrero de 1933 y fue el preludio de la toma masiva de centrales que se produjo después de la caída de la tiranía Machadista.
En 1935, fue enviado a la URSS por el Partido para pasar un curso de Marxismo – Leninismo. Al retornar a la patria en 1937, el Comité Central lo envió a Matanzas. Su labor allí como secretario general demostró que era digno de la confianza depositada en él.
A comienzo de la década del 40, una recaída de su antigua lesión pulmonar, obligó al joven dirigente a ingresar en un sanatorio.
El 24 de noviembre de 1946, la muerte truncó la trayectoria de Antolín Díckinson, quien dedicó la mayor parte de sus escasos 35 años de existencia al partido y a su pueblo.





Últimos comentarios